Minimalismo Digital: Reducir contenidos a leer

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Cada día me doy cuenta de que una de las cosas que más tiempo me roba es estar delante del ordenador, que pueda pasar horas y horas perdiendo el tiempo me satisface mientras lo hago pero después no puedo evitar el sentimiento de culpa, el ¿podría haber hecho algo productivo en el tiempo que he perdido?, por ello me planteo que quizá es hora de despejar un poco la lista de blogs, youtubes u otros perfiles o cuentas en redes sociales que sigo, ¿tiene sentido seguir blogs solo por si, de vez en cuando, postear algo que me gusta?¿por qué no aplico aquí también alguno de los principios del minimalismo que tanto me gustan y elimino la paja para quedarme con lo que me satisface? Pues supongo que porque tengo miedo a perderme algo, que por cierto según leo, es un síndrome bastante común y que afecta a más gente de la que parece. De todas formas creo que tengo que superarlo, así que lo que yo me planteo es: ¿y ahora, qué hago?

De momento me voy a tomar una tarde de este fin de semana “libre” y voy a hacer una “limpieza” según este plan:

  1. Limpiar mi Bloglovin. Dejar de seguir blogs que ya no me interesan, o que no se ajustan a mis gustos. Sin piedad, lo que nunca leo pero sigo teniendo ahí por si acaso fuera.
  2. Mi ladrón principal de tiempo: Youtube. El mismo sistema que en el punto anterior, eliminar mi subscripción a canales de YouTube cuyos vídeos no veo nunca, porque ¿qué sentido tiene seguir suscrita?
  3. Las redes sociales. Limpiar mi lista de seguidos en Tumblr, Twitter, Instagram o cualquier otra red similar siguiendo el mismo criterio que antes. Para mucha gente estos son los principales “ladrones de tiempo”, aunque yo creo que los tengo bastante controlados, de todas formas no está de más hacer una limpieza.
    4.Poner un aviso en el calendario y convertir esta limpieza en algo repetitivo ¿cada tres meses, por ejemplo? para evitar que se me vuelva a ir de las manos como esta vez.

Retomando mi ayuno de compras

Con abril ha llegado el final de mi prohibición de gastar o “plan de ahorro salvaje” como yo lo he llamado y ha sido un completo desastre, por unas cosas u otras he ido fallando, he comprado cosas, he gastado en cosas innecesarias y al final, aunque he gastado menos de lo que seguramente lo habría hecho sin mi compromiso, he gastado más de lo que preveía.

Candado
Fuente: Life of pix

Esto, me imagino, que es, en parte, culpa de la poca previsión y planificación que tenía, así que me replanteo mi plan, lo vuelvo a aplicar y a partir de hoy vuelvo a empezar.

  • Mi prioridad es, y era, el control de mis hábitos de compra, el no ir de compras para pasar el rato o el gastar sin orden ni concierto. Aquí he fallado, no miserablemente, pero casi, si bien he controlado lo de gastar por gastar si que he tenido ganas de ir de compras porque sí, y lo he hecho.
  • El tema de la ropa, este creo que es el único apartado que creo que tengo más o menos controlado, el tema de los capsule me ha ayudado mucho con esto.
  • Las compras por intenet, mi punto débil. Aquí es donde tengo que poner más control y más empeño, y es que es tan fácil darle al botón y lo tienes en casa…
  • A partir de hoy, y durante los tres próximos meses se acabó comprar:
    – ropa
    – productos cosméticos sin terminar antes el que estoy gastando
    – libros
    – objetos de decoración
    – otros objetos materiales no indispensables

Lo que hay en las papelerías

Papelería
Fuente: Pixabay

Me encantan los productos de papelería, ¿hay algo más bonito en el mundo?, es pasar por delante de una y tener unas ganas locas de entrar a ver que puedo añadir a todo lo que tengo, me pierden los bolis y los rotuladores, las libretas, los post-its y todo en general, soy una compradora compulsiva en cuanto piso una papelería.
Durante los últimos años he ido acumulando una cantidad de cosas que me da hasta verguenza confesar, y como estoy aplicando conceptos de minimalismo y también intentando seguir el método KonMari (poner enlace aquí) hace poco me decidí a meter mano a mi papelería particular, para quedarme con lo que me gusta y lo que uso de verdad, el resto irá a una caja y de ella pasará a manos que lo vayan a gastar, por que, seamos sinceros, ¿qué sentido tiene tener cien bolígrafos, por muy bonitos que sean, si luego siempre usas el mismo porque es el que más te gusta? La única respuesta que veo es para coleccionarlos, pero como esa no es mi intención, creo que donarlos a quienes los puedan usar es la mejor solución.
Y ¿qué he hecho? Pues lo más sencillo, he sacado todo el material, he seleccionado todo lo que no gasto y no me aporta nada, que era bastante más de lo que creía – ¿quién necesita veinte Pilot G2 rojos que ni siquiera me gustan como escriben? y mejor aún ¿cómo he acumulado tantos? – y se han ido a la caja para donar. Después todo lo demás ha ido a otra caja, la caja en espera de la que durante el último mes he ido rescatando materiales según los iba necesitando, y la verdad, no es que haya recuperado muchos… y los he guardado e un par de estuches que tenía por casa. Por último he sacado de esta caja algunas cosas que tenían valor sentimental o que me chiflan y las he dejado en otra pequeña caja cuyo detino revisaré dentro de un tiempo, a ver como funciona.
Mis básicos han quedado reducidos a: mi pluma de Lamy, un par de bolígrafos azules, un Pilot Frixion azul de tinta borrable, un bolígafo negro, un par de lápices subrayadores, tres bolis de colores, una goma, un sacapuntas doble, un lápiz, un portaminas y un rotulador rojo.
En otro estuche guardo lo que no uso a diario pero de vez en cuando necesito: una grapadora y grapas, un rollo de washi-tape, recambios de tinta y minas, varios clips y pinzas, y algunos post-its de colores.

Libros sobre minimalismo

Libros sobre minimalismo
Fuente: Alice Hampsn Unsplash

El libro de Marie Kondo del que os hablaba el lunes (aquí) no es el único que he leído durante los últimos meses acerca de temas como simplificar nuestra vida, nuestra casa, como aprovechar mejor la vida, minimalismo, etc.
Os recomiendo algunos de los que me han gustado:

The Life-Changing Magic Of Tidying Up, de Marie Kondo (en inglés)
Random House | año: 2014 | 213 páginas
Una guía sobre como eliminar el desorden en nuestras casas siguiendo el método KonMari de simplificar, organizar y almacenar

Elogio de la lentitud, de Carl Honoré
RBA | año: 2004 | 256 páginas
Uno de los primeros libros que leí sobre el tema y que volví a releer este año, me parece fantástico como Honoré, uno de los abanderados del tema slow y el abandono del ritmo de vida acelerado, explica sus principios y hace que reflexionemos sobre el tema

Cosmética slow, de Julien Kaibeck
Edaf | año: 2014 | 272 páginas
Siguiendo los principios de la Vida slow,Julien Kaibeck, se centra en la cosmética y en como nos relacionamos con ella. Da un montón de recetas para hacer cremas, jabones y potingues varios en casa.

Zero Waste Home, de Bea Johnson (en inglés)
Scribner | año: 2013 | 292 páginas
Un libro muy práctico, lleno de consejos y trucos para vivir generando los mínimos residuos posibles.

El libro práctico de la casa sana, de Mariano Bueno
Integral | año: 2005 | 160 páginas
Mi guía preferida sobre como conseguir una casa más ecológica y natural, lleno de consejos, habitación por habitación, para vivir de forma más sana.

La Parisina, de Inés de la Fressange
Grijalbo | año: 2012 | 240 páginas
Este no es un libro de minimalismo ni nada relacionado, ni siquiera es un libro al uso, pero el acercamiento de Inés a la moda y a la belleza fue uno de los detonantes para que el minimalismo, los capsule wardrobe y todo lo demás hicieran click en mí.

El método Konmari

El libro The Life-Changing Magic of Tidying: A simple, effective way to banish clutter forever… de Marie Kondo expone las propuestas para tener y mantener un hogar en orden de Marie, una profesional de la organización japonesa, que parece tiene mucho éxito (tiene una lista de espera de clientes de tres meses…)

El método Konmari, que es el nombre que ella le ha dado a su fórmula, se basa en dos principios:
– deshazte de todo aquello que no te aporte felicidad o alegría
– después almacena cada cosa que te quedes en su sitio.

Para ello debemos ordenar por categorías, y además en un orden concreto que según dice nos ayudará en el proceso y hará que nos sea más fácil aplicar el método cada vez, tenemos que olvidarnos de los lugares, es decir, hoy no organizamos el comedor y mañana el dormitorio, sino que empezamos aplicamos el siguiente orden:
1. Ropa
2. Libros
3. Papeles
4. Miscelánea
5. Objetos con valor sentimental

Aviso que el libro no es para todos los públicos, creo que más de uno al leerlo puede pensar que la autora es una maniática de cuidado o que tiene algún tipo de problema, pues en algunas de las ideas que expone tiene una visión muy radical, pero creo que tiene algunos planteamientos muy certeros en determinadas cosas, como, por ejemplo, que guardamos demasiados objetos que no nos aportan nada o que hace mucho tiempo que ya debimos haber tirado.

De momento, como una de las cosas que quiero hacer este año es simplificar, voy a plantearme aplicar parte de su método (aunque ella dice hay que ajustarse al cien por cien a él para que sea efectivo) a ver si puedo reducir un poco.

Aligerar mi vida digital

¿Cuánto tiempo pasáis online? Yo demasiado, os pondré un ejemplo: ayer tenía el día libre, no tenía que ir a trabajar así que al levantarme me dije: hoy es el día, voy a ponerme al día con los estudios y a hacer esto, aquello y lo de más allá, que tengo tiempo; pues no, me levante y mientras desayunaba encendí el ordenador como todos los días para ver el correo, leer los blogs que sigo…, y una cosa me fue llevando a otra hasta que cuando me di cuenta era la hora de comer, ¿cómo? ¿llevaba cinco horas delante del ordenador y no me había dado ni cuenta? Pues si, después del correo abrí bloglovin, cuando ya había visto los blogs habituales me puse a revisar mis cuentas de tumblr, y a continuación pinterest, que si que interesante este enlace, que si como me gusta este artículo… Total, cinco horas perdidas y nada de lo que quería hacer, hecho, y ¿sabéis qué? Pues que me sentí fatal y entonces se me ocurrió empezar a ver blogs de productividad, cómo aprovechar mi tiempo, cómo organizarme y demás, hasta que perdí también la tarde, genial, ¿eh?
Eso si, llegue a varias conclusiones, por lo menos sirvió para algo, y cogí varias ideas para organizarme mejor que os iré contando en próximos días, aprendí algo de gtd, voy a probar con el bullet journal… y sobre todo llegue a la conclusión de que tengo que separarme, en la medida de lo posible del ordenador, y limitar mi tiempo online, empezando desde ya, ¿cómo lo hacéis vosotros?¿os pasa lo que a mí?